Tema libre

¿Te acuerdas cuando en el colegio te mandaban de deberes una redacción con tema libre? Ahora sabemos que el profesor era un vago redomado porque concretar lo que se quiere conlleva cierto trabajo pero daba igual: vítores y palmas del alumnado que al fin podrían escribir de lo que les viniera en gana.

Con las presentaciones puede pasar algo parecido pero cambiando la alegría por cabezazos contra el monitor. Efectivamente, una cosa que me tensa sobremanera es que me pidan una charla donde el tema lo pongo yo que da igual.

¿Cómo puede pasar esto? ¿No se supone que si alguien te pide dar un charla es porque eres un experto en algún tema en particular? Puede pasar por varias razones. La más habitual es porque los organizadores no tengan mucha idea de tu área de conocimiento. Te pueden pedir una charla sobre medicina cuando tu eres un reputado investigador en los síntomas del lupus en las tribus indígenas o un taller sobre informática en general cuando lo que sabes es Arduino en particular.

La segunda razón es el conocido efecto @yoriento. El gran Alfonso Alcántara me dijo una vez a la puerta de un sarao tecnológico

“Tío, yo no sé muy bien qué pinto aquí. A mí me llaman y me dicen ‘tú prepara cualquier cosa que siempre lo bordas’. Tengo la sensación de que soy un clown al que le contratan para dar el show”

Viendo las charlas de Alfonso Alcántara y el modo en el que se mete al público en el bolsillo yo también lo querría en mi evento, me da igual de lo que hable. Seguro que me da un montón de RT y que me hace Trending Topic. Pero aunque las primeras veces eso está muy bien para el ego llega un punto donde dices ¿Y de qué coño hablo yo en este evento de torneros fresadores si a mí lo que me gusta es la física cuántica?.

Alfonso Alcántara en su salsa.

Sea por tu carisma o porque la gente piensa que sabes de todo, quizás llegue el día donde no sólo tengas que prepararte la charla sino decidir de qué demonios vas a hablar. Quizás te sorprenda pero los resultados suelen ser peores que cuando te dicen concretamente qué se quiere.

Las razones son las siguientes:

1) El niño que llevamos dentro nos dice que preparar lo que queramos será más fácil que prepararnos un tema concreto. Mentira cochina.

2) Una charla con tema libre es caldo de cultivo para que el Dr Divagación cometa una masacre.

Dr Divagación

Un poco así me imagino al Dr Divagación

3) Ante el tema libre muchas personas (entre las que me incluyo) piensan en contar cosas distintas de lo que están acostumbrados con lo que los beneficios de la práctica de contar algo miles de veces se diluyen.

4) Problemas de ego creciente. Si te llaman porque eres la hostia dando charlas es probable que pienses que como eres la hostia no hace falta que curres especialmente. No es que seas gilipollas, es que eres humano. La leche que te pegarás será memorable.

5) Problemas de ego decreciente. Si no te dicen en qué eres bueno hablando puedes tener problemas para reconocer en qué eres realmente bueno hablando y venirte abajo con el rollo lastimero de “es que este tema no lo controlo”, “es que en ese otro no voy a decir nada interesante”…

Así que algunos consejillos de la casa para que no mates a tu audiencia la próxima vez que te dejen elegir el tema:

1) Los experimentos con gaseosa. Si vas a tocar un tema por primera vez en público porque te apetece innovar piensa que tendrás que echar más tiempo del habitual.

2) Más que un tema que te guste, elige un tema con el que te encuentres especialmente cómodo y que al menos tenga fragmentos del discurso que serías capaz de reproducir sin guión de por medio.

3) Una vez elegido un tema escríbelo, céntrate y trabájalo más que cualquier otra charla.

4) Ir hacia dentro en lugar de hacia afuera. Si tienes una charla tipo quizás te sientas tentado de ampliar miras y tocar más palos ahora que no te ponen barreras. Al revés: una buena idea es coger una idea concreta de tu charla tipo y desarrollarla a fondo. Cuanto más concreto y más sencillo el tema mejor.

5) Cuando en el colegio nos dejaban tema libre pensábamos en nosotros, no en el tema que le gustaría al profesor. En una charla donde elijas tú el tema piensa en la audiencia que tendrás. Seguro que al menos un “Progresa adecuadamente” te lo levantas.

 

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  1. Cómo preparar una charla extensa y que no haya heridos - - 23 octubre, 2014

    […] cursos de verano de la Universidad de Cantabria me dio la oportunidad de hablar durante 2 horas del tema que yo quisiera. El resultado fue muy positivo y creo que nadie murió en el proceso así que os dejo unas pautas […]

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